Visión y Llamado

 

Pastora Nerea de Osorto

Una iglesia apostólica y profética capacita, hace que las personas busquen cual es la visión de Dios para su vida. No solamente para que la vean y la conozcan sino para que caminen en ella. El que tiene visión sabe para dónde va.

La visión tiene que ver con el futuro, con el camino que fue trazado para que anduviésemos en él.  Dios nos revela nuestro llamado a través de un sueño, de palabras profética, o de un sentir profundo. Una vez que sabemos para que fuimos llamados el siguiente paso es caminar para hacer que esa visión se cumpla.

La gente con visión es la gente más peligrosa contra el reino de las tinieblas aquí en la tierra. Ya que es gente determinada, que sabe pelear, que sabe batallar. El enemigo no ha cambiado y sus estrategias siguen siendo las mismas. Su mayor estrategia para desviarnos, detenernos o retrocedernos de la visión de Dios en nuestras vidas siempre será el engaño.

No hay nada más importante que la Visión

El terreno o campo de trabajo del enemigo es la mente. Ahí comienza la guerra, todos los días al abrir los ojos el enemigo habrá enviado dardos de fuego. Son los pensamientos de los cuales Pablo dice: “Pónganse el yelmo de la salvación, protéjanse de los dardos de fuego”. Los dardos de fuego son los pensamientos que el enemigo envía para desviarnos de la visión de Dios. Dios dijo, el enemigo quiere nublar la visión de la gente que ya se conectó con la visión. Una vez que te encuentras en la visión que Dios nada es más importante para ti.

Nehemías fue un hombre de visión, se le considera como  uno de los apóstoles del antiguo testamento. La voz del llamado comenzó a despertar en la vida de Nehemías cuando él se encontraba en Babilonia. La voz del llamado comenzó a surgir en su interior y a inquietarlo.

El remanente que llego a Babilonia le conto como estaban las cosas en Jerusalén, el muro estaba derribado. Cuando Nehemías escucho aquellas malas noticias, su rostro se comenzó a entristecerse y por ello regresa a Jerusalén.  Llevo a un grupo de personas con él, iba empoderado con la visión.  

La Visión produce Pasión

Para muchos pudo parecerles una locura el que Nehemías regresara a Jerusalén, por la situación en la que se vivía allá. Sin embargo la visión produce pasión  y Nehemías se apasiono de esa visión.  La visión es el motor que comienza a energizarse dentro de nosotros, que produce una pasión. Esa pasión es la fuerza que nos hace ir más allá de lo que naturalmente podemos hacer.

Cumplimos con la visión de Dios a través del servicio que realizamos en la iglesia. Aunque para muchos les parezca locura lo que hacemos, nosotros continuaremos adelante porque esa es nuestra pasión. La visión tiene que ver con el futuro que ya nos fue revelado. Entonces entendemos que el presente que estamos viviendo no es nuestro presente eterno, es solamente un tiempo leve. Vamos hacia algo grande, algo glorioso, que nos fue revelado, ministrado e impartido. Está en nuestro espíritu y eso se convierte en una convicción.

La visión produce pasión, pero también produce convicción. La convicción es estar seguro o convencido de algo. La palabra de Dios dice que la convicción tiene que ver con la fe. Cuando te conviertes en alguien con visión, estás convencido de lo que Dios dijo porque lo viste en el espíritu.

Despierta y Actúa

Un ejemplo de actuar y despertar fue Nehemías. Cuando él emprendió el viaje, iba a levantar y reedificar los muros. Sin embargo el único material que el llevo para esta edificación fue madera. Pero Nehemías tenía una profunda convicción que Dios lo había enviado, y que era el tiempo de reedificar las puertas. Esa convicción se convierte en una inspiración. Nehemías despertó al pueblo de Israel para que se dieran cuenta de la situación en la que se encontraban. Nehemías comenzó a influenciarlos, comenzó a impartirles de la convicción que él tenía.

Cuando el enemigo logra sacarnos del camino de Dios, comienza la ceguera, la sordera, la pérdida de visión. Cuando no pasamos por ninguna adversidad y el enemigo no nos contiende es porque ya logro su objetivo. Hay que estar alerta cuando no tenemos ninguna guerra porque eso será una señal de que estamos saliéndonos del camino.

No dudes, mantente en Convicción

La Biblia dice en Nehemías 4:2-3 dice: “Y hablo delante de sus hermanos y del ejercito de Samaria, y dijo: ¿Qué hacen estos débiles judíos? ¿Se les permitirá volver a ofrecer sacrificios? ¿Resucitaran de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas? Y estaba junto a él Tobías amonita, el cual dijo. Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribara.”  

Estas son las preguntas que el enemigo pone en nuestras mentes. Porque el enemigo quiere arrebatarle a aquel que está caminando en la visión, es la convicción. Y eso era lo que en realidad estaba pasando Israel. Era verdad que ellos estaban débiles, no tenían tantos materiales ni tantas personas para reedificar los muros. Las palabras de los enemigos de Israel, golpeaban la mente de este pueblo. Sin embargo Nehemías se mantuvo firme. Aun cuando venían con todas la mentiras el nunca dejo de hacer lo que Dios le había enviado a hacer. Allí era donde se fortalecía su fe.

Mientras estamos con convicción no necesitamos ver para continuar creyendo, solo llevamos un diseño profético dentro de nosotros. Nehemías llevaba un diseño, Dios le había hablado y eso era suficiente para él. Cuando estamos corriendo en la visión es que el enemigo viene poniendo interrogantes en nuestra mente. Interrogantes acerca de la real situación en la que nos encontramos, viene a señalar nuestras áreas débiles.

 

Mantente firme aun en medio de la debilidad

Siempre que el enemigo se presenta trata de hacernos dudar mostrando nuestra debilidad. Así como se presentó delante de Jesús. Jesús estaba débil físicamente, había estado 40 días y 40 noches en ayuno, sin comer pan ni beber agua. ¿Cómo se presentó satanás delante de Jesús? Diciéndole: “Si eres Hijo de Dios, haz que estas piedras se conviertan en pan”. Jesús le respondió a satanás: “No solo de pan vivirá el hombre. Sino que me sustento de toda palabra que sale de la boca de mi Dios”. Muchas batallas las podremos librar con la palabra de Dios porque esto es vida a nosotros. Es el mana que nos da vida y alimento todos los días.

Es irresponsabilidad de nosotros el no reconocer nuestras debilidades. Si nosotros no identificamos nuestras debilidades el enemigo estará siempre tratando de desviar nuestra atención. Ahora, sabemos que hay áreas en nuestras vidas que no podemos hacer nada, que están fuera de nuestro alcance. Pero no las podemos pasar por alto, sino que debemos de entregar esas áreas bajo en control de Dios.

Dios es experto en hacer de piedras quemadas, piedras vivas

Otra de las interrogantes que el enemigo pone, es haciéndonos dudar de los esfuerzos que hacemos día tras día. Pero es importante entender que aunque veamos que no avanzamos, debemos de seguir adelante y luchar por esa convicción. Las batallas son inevitables, en este camino tendremos batallas, tendremos guerras.

La Palabra dice en Nehemías 4:2: “¿Resucitaran de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas?”. Porque el diablo no puede ver lo que Dios si ve. Él es experto en resucitar lo que está muerto, es experto en hacer de piedras quemadas piedras vivas. Piedras encendidas en el fuego y en el poder del espíritu. El enemigo siempre querrá hacerte dudar de lo que Dios ha hecho con tu vida. El enemigo tratara de hacernos dudar para desvirtuar todo lo que se ha construido. Nehemías 4:3 dice: “Y estaba junto a él Tobías amonita, el cual dijo. Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribara”. El diablo es experto en enviar misarios y hacernos pensar que no va a funcionar. Él trata de restarle valor a una obra que para nosotros es el cumplimento de Dios para nuestras vidas.

Formas para mantenernos vivos de las tácticas de enemigo

Una forma para mantenernos vivos de las tácticas del enemigo es mantenernos alerta. Pablo dice: “No ignoréis las maquinaciones del enemigo”. Debemos de estar conscientes que tenemos un enemigo, que tenemos un adversario. Ejercitemos la autoridad que nos ha sido dada en Cristo Jesús. No debemos permitir que los pensamientos de satanás hagan nido en nuestra mente. Hacer la guerra en el mismo momento en que el enemigo puso la semilla. En ese mismo momento debemos pararnos, levantar la voz y declarar lo que Dios ha dicho acerca de nosotros. Caminemos en la visión aun en los tiempos de prueba.

Muchas veces debemos de renunciar a muchas cosas por causa de la visión. La visión nos va a costar pero al final de la carrera seremos retribuidos por Dios. Cuando sabemos para que Dios nos llamó, nadie nos podrá sacar de ahí.