Reload Camp, señal de nueva temporada para los Jóvenes Tsebaoth

Corazones expectantes, mentes puestas en lo que Jesús depositaría en ese tiempo, algunos con dudas y aún sin ganas de querer asistir; así partieron desde Tegucigalpa más de 120 jóvenes de casa Tsebaoth este pasado viernes por la tarde para vivir el “Reload Camp 2017”.

Tocados por el Padre

La aventura comenzó con una plenaria el viernes por la noche impartida por el pastor Didher Osorto. Dios habló a los jóvenes acerca de cómo su vida podría ser cambiada por la mano del Padre. Añadido a eso hubo una ministración para orar y quebrantar todo espíritu de muerte acecha sus vidas; para quitarlos de su propósito y también quebrantando todo manto de angustia y soledad.
Los mensajes que se dieron el día sábado estuvieron a cargo de el Ministerio Ríos de Agua Viva, como iglesia invitada; la pastora Sindy Palma del Ministerio Rompiendo Fronteras y el profeta Nasry Cruz. Cada uno, respectivamente, hablaron a nuestros jóvenes de la paternidad de Dios, de la presencia manifiesta como única esencia en cada corazón y, que somos una generación escogida para los planes del Padre.
¡Como jóvenes somos llamados a cambiar la historia de nuestro territorio!

La diversión también es espiritual

Y claro… no podía faltar la diversión con una serie de juegos como parte del programa del campamento. Los jóvenes Tsebaoth pusieron a prueba sus más destacadas habilidades físicas, teniendo un tiempo de mejor convivencia en equipo.
La jornada de retiro culminó con una fogata. La conexión en espíritu se mantuvo entre nuestros jóvenes a través de varios testimonios. Algunos de ellos compartieron lo que significó recibir cada una de las plenarias y lo que sumaba a su propósito de vida, o simplemente qué fue aquello que Dios removió en su ser a causa de este campamento.
Sabemos que tenemos la convicción que Dios hizo algo sumamente poderoso en Reload Camp; entregando gozo, paz, amor, paciencia y demás frutos del espíritu de Dios en todos los que asistieron. Pero creemos aún más, que sus vidas después de este encuentro personal con Dios ciertamente no será la misma.