Venciendo el Temor

Pastor Emigdio Osorto

1 Samuel 17:4-11 dice: “Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat. Tenía de altura seis codos y un palmo. Traía un casco de bronce en su cabeza. Y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce. Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros. El asta de su lanza era como un rodillo de telar. Y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él. Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles. ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí. Si el pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos. Y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis. Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo. Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo. ”

La Biblia dice en 1 Samuel 17:16: “Venía, pues, aquel filisteo por la mañana y por la tarde. Y así lo hizo durante cuarenta días.” Goliat bajaba todos los días para retar al pueblo de Israel, pero lo único decía eran palabrerías y no peleaba. Sin embargo debido a su apariencia todo el pueblo de Israel le temía.

 

Pablo predica a Jesucristo

En las Escrituras podemos encontrar muchos ejemplos de personas que fueron atacados por el temor. Entre ellos se encontraba el Apóstol Pablo era un varón prudente, con dominio propio. Un varón recto y un varón que no cualquier cosa lo movía. Sin embargo llego un momento en que Pablo tubo temor.

Dice en las escrituras que Pablo llegó a Tesalónica y estando ahí comienza a compartir la palabra. Habla acerca de Jesucristo y de la resurrección de Él. Estas cosas no le gustaron a los Tesalonicenses por lo tanto se presentaron donde la autoridad para acusar a Pablo.

Decían que Pablo estaba presentando un mensaje diferente y que estaba hablando de un Rey. Es decir para ellos Pablo estaba usurpando la autoridad en Tesalónica. Por lo tanto tuvo que salir de Tesalónica, y según las escrituras es llevado a Verea. Donde también comparte la palabra de Dios, sin embargo los judíos en Tesalónica se enteraron de donde estaba Pablo. Se movieron hasta donde él se encontraba y ahí también hablaron mal de él ante las autoridades locales de Verea.

Pablo posteriormente, sale de Verea y llega a Atenas en donde también predico el mensaje de Jesucristo. Atenas lo que necesitaba era conocimiento, ellos estaban a la espera de una nueva revelación. Cuando escuchan el mensaje entraron en contienda con él ya que se trataba de una resurrección que jamás habían escuchado.

 

Que el Temor no te detenga

En ese momento Pablo empezó a tener temor. No solamente de que lo acusaran, sino que también tenía temor de perder su vida. Es por ello que en Hechos 18:9-10 Dios le dijo: “Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche. No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti mano para hacerte mal. Porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.” No debemos de temer a nuestros enemigos porque Dios está de nuestro lado. Ellos no podrán tocarnos ni hacernos ningún mal.

Los discípulos tuvieron temor en la barca porque había una gran tormenta a su alrededor. Tal era la tormenta que las olas del mar cubrían la barca. Nunca habían tenido una experiencia de esa tempestad tan grande. Por ello es que comenzaron a preocuparse y a tener temor. Pero había una diferencia porque Jesús se encontraba en la barca y estaba dormido en medio de la tormenta.

Jesús tenía paz y sabía que una sola palabra que él dijera toda la naturaleza se le iba a someter. Mientras él duerme, se le presentan los discípulos y le dicen: “Maestro despierta. ¿Por qué duermes? No ves que vamos a perecer”. Y Jesús les respondió diciendo: “Hombres de poca Fe”. ¿Por qué les dijo esto? Porque él ahí estaba con ellos, sin embargo los discípulos habían sido invadidos por el temor. En lugar de estar confiados en que nada les pasaría porque Jesús estaba con ellos.

 

Él está de tu Lado

Muchas veces bregamos con grandes temores. Temores como la soledad,  rechazo, la soltería, una enfermedad repentina, la muerte, temor al fracaso, al futuro, entre otros. Para poder vencer cada uno de estos temores debemos de confiar en Dios. Que él está de nuestro lado y si él es con nosotros nada nos podrá hacer frente. Nuestro futuro está en las manos de Dios, él tiene todo el control de lo que nos acontece.

Muchas veces dudamos de nuestras capacidades y de todo lo que podemos hacer en nuestra vida tanto natural como espiritual. Pero debemos de tener fe y aferrarnos a todo lo que Dios ha puesto en cada uno de nosotros. Para poder vencer nuestros temores debemos hacer lo siguiente:

 

No Temas, Cree Solamente

Cuando Jairo se enteró de la muerte de su hija, él se presenta donde Jesús. Le informa que su hija está enferma, luego llegan los soldados y le dicen sabes que, tu hija está muerta. Jesús escuchando dijo al principal de la sinagoga No temas, cree solamente. Podemos estar pasando un momento difícil y crucial.

Sin embargo escuchar la voz de Dios decir No temas, cree solamente, es un gran alivio y una gran afirmación. Jairo sabía que si Jesús decía eso, lo único que tenía que hacer era confiar en lo que Dios haría.

En Marcos 5:38 dice: “Vino a casa del principal de la sinagoga. Y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme. Muchos de los que se encontraban ahí se burlaron de Jesús. Pero los que creían y habían visto el caminar de Jesús, sabían que esa niña iba a vivir. Jairo era uno de los que tenían la fe puesta en Jesús. Él sabía que su hija iba a tener vida a causa de la palabra de Jesús.

Cuando nos sentimos solos debemos de tomarnos de la palabra, de que él está siempre con nosotros. De que su Espíritu Santo está dentro de nosotros y que nunca estamos solos.

El temor muchas veces nos lleva al silencio, a no hacer nada, nos ataca y paraliza. Para poder vencerlo necesitamos hablar y no callar, declarar tener una mente cautiva a la obediencia de Cristo. Que ningún dardo de temor invada los pensamientos y nos aprisione. No temas en volverte a equivocar.

Lo grande de Dios es que nunca nos deja postrados en nuestro propio estado de ánimo. Él siempre se presenta, así como lo hizo con Jairo y su hija así lo hará con nosotros sus hijos.

 

¡Sal! del estado de Comodidad

No te detengas a hacer su obra. Elías estaba en peligro de muerte cuando Jezabel lo amenazo a él y a los demás profetas.  Esta palabra hizo que Elías se encontrara en un estado crítico de miedo y resignación. Sin embargo Dios se le presenta y le dice: “Elías ¿Qué haces? Deja de perder el tiempo en tu dolor”. Muchas personas quieren quedarse en el estado de depresión, desánimo y lastima cuando pasan situaciones difíciles. Pero llega un tiempo de que eso ya no puede continuar así.

Y de la misma forma sucedió con Elías. Él estaba en la cueva escondido y cómodo de su situación solo esperando que llegara la muerte. Dios le exhorta y le dice que se mueva, que salga de ese estado de sitio. De esa misma forma, Dios nos saca de nuestro estado de comodidad y conformismo. De ese estado en el que ya nos hemos resignado a lo que nos acontece. Dios viene y nos exhorta a salir de ese estado de conmiseración y lastima por nosotros mismos.

Dios mando a Elías a salir de esa cueva para que siguiera haciendo la labor que le había sido encomendada. Lo mando a ungir a Eliseo, a ungir 2 reyes y lo mando a trabajar en la obra del Señor. Él siempre nos estará alentando y mandando hacer su obra. Nos mandara a hablar y no callar porque él estará con nosotros y nos respaldara.

Isaías 41:10 dice: “No temas, porque yo estoy contigo. No desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo. Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” Dios siempre estará con nosotros por eso es que no deben haber temores en nosotros. Él siempre está pendiente de nosotros y siempre está a nuestro cuidado.

 

Él esta Contigo

Éxodo 33:14 dice: “Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.” Moisés tenía a su cargo un pueblo rebelde, el cual se le estaba dificultando guiar por el desierto. Si tenemos la convicción de que Dios está con nosotros podremos tener descanso, porque estamos totalmente confiados en él. Josué 1:9 dice: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente. No temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en donde quiera que vayas.”

No temas, nadie te podrá hacer mal porque Dios está ahí. Josué 1:5 dice: “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.”.

Permanece en su Presencia. Josué era un varón que siempre se encontraba en la presencia de Dios. En Éxodo 33:11 dice: “Y hablaba Jehová con Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero.  Y él volvía al campamento. Pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo.” Josué siempre se encontraba en el tabernáculo aunque nadie le había dado esa orden. Porque sabía que ahí estaba la presencia de Dios.

 

Se Fiel y Valiente

Cuando Dios llamo a Moisés a la cima del monte; Josué, Aarón y Ur le siguieron. Pero ellos no podían acompañar a Moisés hasta la punta del monte. Sin embargo Aarón y Ur se cansaron de esperar y bajaron a donde estaba el pueblo. Pero Josué siempre estuvo al pie del monte. Esto habla de la fidelidad que tenía Josué hacia Moisés y por ende a Dios.

Es por esto que Dios escogió a Josué como sucesor de Moisés, por su fidelidad.

Josué fue un hombre muy valiente. En una ocasión se le presento un Ángel. Josué lo que hizo fue preguntarle al ángel si estaba de su lado o del lado de sus enemigos. Él no mando a nadie a hacerlo, sino, fue él mismo, aunque Josué no sabía que él era un ángel. Debemos de ser valientes como Josué porque nuestro Dios está con nosotros. Él nunca nos va a fallar, él nunca nos va a abandonar. Él siempre estará con nosotros todos los días de nuestra vida.